La cirugía plástica implica tomar muchas decisiones. La primera, y la más importante, es elegir un cirujano confiable. Un buen indicador de la capacitación de un médico es que posea certificación de alguna asociación. Solicite que le exhiban la certificación del Consejo de Cirujanos Plásticos de los Estados Unidos® (ABPS, por sus siglas en inglés), la única de las 24 asociaciones reconocidas por la Asociación de Especializaciones Médicas de los Estados Unidos (ABMS, por sus siglas en inglés) que otorga certificaciones en cirugía plástica del rostro y de todas las zonas del cuerpo. Para tener una certificación de la ABPS un médico debe satisfacer estos requisitos rigurosos:
Los miembros de la Sociedad de Cirujanos Plásticos de los Estados Unidos (ASPS, por sus siglas en inglés) deben:
Muchos de nosotros luchamos por tener un abdomen plano y bien tonificado, a través del ejercicio y el control del peso. A veces estos métodos no logran nuestros objetivos. Incluso algunas personas con un peso corporal normal y bien proporcionados pueden desarrollar un abdomen que sobresale o que está fl ojo y cuelga. Entre las causas más comunes de esto se encuentran:
La abdominoplastía elimina el exceso de grasa y piel, y en la mayoría de los casos repara músculos debilitados o separados creando un perfil abdominal más liso y firme.
Una abdominoplastía no es un sustituto para el adelgazamiento o un plan apropiado de ejercicios físicos. Aunque los resultados de una abdominoplastía son técnicamente permanentes, las fl uctuaciones de peso significativas pueden reducir en gran medida un resultado positivo. Por esta razón, se puede recomendar que pospongan la abdominoplastía a quienes planean un adelgazamiento sustancial o a las mujeres que puedan considerar embarazos en el futuro. Una abdominoplastía tampoco puede corregir estrías, aunque éstas puedan eliminarse o mejorarse en alguna medida si están ubicadas en las áreas de piel excesiva que van a ser extirpadas, por los general las áreas tratadas debajo del ombligo.
La abdominoplastía es una intervención altamente personal y usted debe tomar la decisión de realizarla, no para cumplir los deseos de otra persona ni para intentar ajustarse a cualquier tipo de imagen ideal. La abdominoplastía es una buena opción para usted si:
El éxito de la abdominoplastía y la seguridad de la intervención dependen mucho de su sinceridad completa durante la consulta. Se le harán varias preguntas acerca de su salud, sus deseos y su estilo de vida.
La decisión de someterse a una cirugía de abdominoplastía es extremadamente personal y usted deberá decidir si los beneficios lograrán sus objetivos y si los riesgos y complicaciones potenciales son aceptables. El cirujano plástico y/o su personal le explicarán en detalle los riesgos asociados con la intervención quirúrgica. Se le pedirá que firme formularios de consentimiento para garantizar que usted comprende completamente el procedimiento al que se someterá y los riesgos o complicaciones potenciales.
Si se realiza la abdominoplastía como paciente externo, asegúrese de contar con alguien para su traslado antes y después de la cirugía y para que se quede con usted por lo menos la primera noche siguiente a la intervención.
Se le administran medicamentos para su bienestar durante el procedimiento quirúrgico. Entre las opciones disponibles están los sedantes intravenosos y la anestesia general. Su doctor le recomendará la mejor para usted.
Una abdominoplastía completa requiere una incisión horizontal en el área que se encuentra entre el nacimiento del vello púbico y el ombligo. El grado de corrección necesaria determinará la forma y la longitud de la incisión. A través de esta incisión se corrigen y suturan músculos abdominales debilitados y se elimina el exceso de grasa, tejido y piel. Puede ser necesaria una segunda incisión alrededor del ombligo para quitar excesos de piel en el abdomen superior.



Las incisiones cutáneas se cierran con suturas, adhesivos, cintas o grapas para piel.
La abdominoplastía dará como resultado un contorno abdominal más plano y firme, más proporcionado para su peso corporal y tipo físico. Los resultados finales pueden estar ocultos al comienzo por la hinchazón y su imposibilidad de pararse completamente erguido hasta que las heridas internas sanen. En una o dos semanas, usted debería estar de pie orgulloso y seguro sobre su nuevo perfil más delgado.
Después de la cirugía, seguramente aplicarán vendajes sobre las incisiones y puede que lo envuelvan en una venda elástica o de compresión para minimizar la hinchazón y sostener su abdomen mientras se cura. Es probable que le coloquen transitoriamente un tubo pequeño y delgado debajo de la piel para drenar cualquier exceso de sangre o líquidos que puedan acumularse.
Recibirá instrucciones específicas, entre las que pueden encontrarse: Cómo cuidar el sitio de la operación y los drenajes, qué medicamentos aplicarse o tomar por vía oral para ayudar a la curación y reducir el potencial de infecciones, a qué factores prestar especial atención en el sitio operado y en su salud en general, y cuándo volver con su cirujano plástico para seguimiento.
Asegúrese de hacerle a su cirujano plástico preguntas específicas acerca de lo que pueda ocurrir durante el período de su recuperación en particular.
Una cirugía previa puede limitar los resultados potenciales de una abdominoplastía. En las mujeres que hayan tenido una cesárea, las cicatrices existentes pueden incorporarse muchas veces a la nueva.
El costo es siempre una consideración en cirugías electivas. Los precios de las abdominoplastías son muy variables. Lo que cobra un cirujano por una abdominoplastía puede variar de acuerdo con su experiencia, el tipo de procedimiento utilizado y la ubicación geográfica de su consultorio. Muchos cirujanos ofrecen planes de pago a sus pacientes, así que asegúrese de preguntar.
Al momento de decidirse por un cirujano para una abdominoplastía, recuerde que la experiencia del cirujano y su comodidad con él o ella son tan importantes como el costo final de la intervención.